lunes, 7 de mayo de 2007

Malditas sean las guerras y los canallas que los apoyan


Esta frase fue pronunciada por un padre que ha perdido un hijo en un acto de servicio, un hijo que ha sido enterrado y llorado y que solo les queda el consuelo de ir a visitar su tumba, ¿pero cuantos hijos, padres y hermanos están desaparecidos?
Una guerra es lo mas cruel y doloroso que el hombre ha podido hacer, ¿qué mayor dolor que ver como se matan los seres humanos sin respetar nada de lo que encuentran en su camino? Es como una mala peste, todo lo destruyen, sobre todo la esperanza de los niños del mañana. ¿Qué les vamos a responder cuando nos digan como se puede destruir una nación por unos pozos de petróleo o por tener ideas distintas?
Solo podemos bajar los ojos y recapacitar, intentar encontrar la palabra justa para que ellos no cometan los mismos errores que hemos cometido nosotros, nuestros padres, nuestros abuelos, ¿O quizás alguna vez, alguien se siente a pensar más en el ser humano que en los logros a precio de sangre?
¿Llegará el día en que se callen los fusiles y se puedan sentir las risas de los niños?